15.3.13

UN INVIERNO EN MALLORCA

Bienvenidos al primer post "Blogger Traveller", iniciativa del blog Mi dulce melocotón, que nos encanta y que compartimos con 100 blogs más de distintas ciudades. Esta va a ser una nueva manera de viajar sin movernos de casa. Todos los blogs participantes publicarán un post sobre un mismo tema pero desde una ciudad diferente. Nos estrenamos con el tema del invierno y como Mallorca no es muy grande aprovecharé la excusa para salir de Palma y enseñaros mis cosas preferidas del invierno en la isla.

¡Y ahí va mi relato! Para quien crea que en Mallorca es verano todo el año y que vivimos en la playa que se quite de la mente semejante idea, ya que es absolutamente incierta. En Mallorca también tenemos invierno y frío, incluso nieva, no es algo frecuente pero sucede, sobre todo en las montañas, aunque ha llegado a nevar hasta en la orilla del mar, como podéis apreciar en esta foto del año pasado (cedida por Arde magazine). 


El fin de semana pasado decidimos pasar el día fuera de la ciudad realizando planes que nos encantan: ir a un rastro en busca de objetos únicos, ir a un restaurante con solera a comer un "arrós brut" (plato de invierno típico mallorquín) y pasear buscando un lugar bonito para tomar un café en algun pueblo mono.

Me gustaría transmitiros la especial sensación que uno siente cuando deja la ciudad atrás y se adentra en el interior de Mallorca. Salir de Palma es como viajar en el tiempo, en el que la isla se queda como anclada en el pasado, en un tiempo en el que artistas de la talla de Frederic Chopin, Robert Graves, Ruben Darío o Santiago Rusiñol, viajaron a la isla buscando la calma y la inspiración para sus obras artísticas.


Para poder aprovechar bien el día nos levantamos tempranito, nada más coger la carretera para salir de la ciudad nos topamos con el campo, lleno de olivos, cerezos y almendros, y las montañas, tan bonitas y características de la isla. Entonces es cuando empezamos a respirar, a desconectar y a relajar la mente. Es algo que se agradece y que siempre digo que debaría hacer más. 

Nos dirigimos hasta el pueblo de Consell, que se encuentra a 20 minutos de Palma, un pueblo típico mallorquín, con sus preciosas y antiguas casas de piedra, de ventanas con persianas mallorquinas, con algún molino que nos sorprende en nuestro camino...


En Consell todos los domingos por la mañana se celebra el Mercat dels Encants. Este mercadito ofrece venta de objetos de segunda mano, antigüedades, libros, muebles, ropa, de todo lo que os podáis imaginar y mucho más. Pero no solo encontramos objetos, también hay paraditas de pan y exquisiteces mallorquinas (empanadas, cocas de trampó, cocarrois...), de buñuelos de viento o un asador argentino de carne. Solo el hecho de visitar el mercado ya es emocionante, ¡nunca sabes lo que vas a poder encontrar!

Siempre que lo hemos visitado hemos encontrado verdaderas joyitas y esta ocasión no iba a ser una excepción, encontramos platos, fuentes y tazas vintage para customizar con rotuladores para cerámica, y un regalo de cumpleaños muy especial para alguien amante de la fotografía, que todavía no podemos desvelar.


Después de visitar todo el mercado, de haber agudizado todos los sentidos en busca de los objetos anhelados, a uno se le ha abierto el apetito y se merece una buena comilona. Y qué mejor que ir al precioso pueblo de Alaró, que se encuentra solo a 10 minutos. Allí podremos encontrar muchos sitios donde comer, pero el que yo recomiendo como verdaderamente especial es el Restaurante Es Verger, que está en el camí del Castell de Alaró.


Hay que llegar hasta el pueblo y luego seguir las indicaciones que te llevan al castillo, a medio camino encontramos el restaurante. En él probé mi primer arròs brut y a él he vuelto para repetir ya algunas veces, también es un lugar al que me gusta llevar a los amigos que vienen de visita a Mallorca y siempre quedan impresionados. Y, ¿qué es un arròs brut? Pues un arroz caldoso y especiado (con azafrán, canela y pimienta) en el que se mezclan verduras (judías, setas) y carne (pollo o conejo), se cocina y sirve en cazuela de barro y alimenta que no veas. El significado de arròs brut es arroz sucio, por el color resultante de la mezcla de ingredientes. Además del arroz también nos comimos unos caracoles y un pan moreno con alioli y olives trencades, además de pudding de ensaimada de postre, todo ello muy típico de la gastronomía mallorquina y de verdad unas delicias sencillas, pero exquisitas.


La excursión de subida al castillo la dejamos para otro día, es altamente recomendable por las vistas desde la cima, incluso cuenta con un refugio donde quedarse a dormir y con otro restaurante. Pero nuestro plan para este día era otro, ir a tomar un postrecito y café en algun sitio mono. Volvimos al pueblo de Alaró y rematamos el plan con una sobremesa muy dulce, acompañada por el calor de la chimenea y una buena conversación. ¿Qué más se puede pedir para un domingo de invierno?


Para los que no conozcáis la isla de Mallorca os tengo que decir que es una verdadera maravilla tanto en verano como en invierno. En verano sus playas son paradisíacas, además de ser muy diferentes entre sí, tiene más de 200 así que recorrerlas es toda una diversión pues cada una de ellas tiene su encanto y sus características que la hace especial. La isla en verano, como es sabido, ofrece mucha diversión, pero a parte de los sitios turísticos planteados para pasar el día de playa y la noche de fiesta, lo verdaderamente interesante son las verbenas de los pueblos, donde grandes y pequeños se lo pasan en grande.

En invierno, habréis podido comprobar que vale mucho la pena visitarla, es una isla tranquila, con una naturaleza bellísima, unos pueblos, gente y gastronomía que no tienen desperdicio. En todo ello encontramos la auténtica cultura mallorquina que iremos desvelando según los temas que se propongan en el Blogger traveller.

Os dejo unas imágenes del precioso paisaje mallorquín de finales de invierno. Y si quieres visitar  los inviernos de los demás blogs los encontrarás en Blogger Traveller Marzo.

18.12.12

Y POR FIN, EL FESTIVALET!

Hace mucho tiempo que deseaba postear esta entrada sobre el festivalet y al final lo he conseguido. Siempre hablo de lo guay que es vivir en Mallorca por lo fácil que es coger un avión y plantarte donde quieras. Pero lo malo es que no siempre que quieres puedes.

Ya hace tiempo que quería ir a conocer el festivalet como toca, in person! No por la web, el facebook, las fotos de Flickr e Instagram, los innumerables comentarios en twitter o incluso por whatsapp cuando el año pasado una amiga nos fue enviando fotos para que eligiera a distancia qué quería que me comprara (¡muy fuerte, sí!).


Este año todos los astros se han puesto a mi favor y me han ayudado para poder escaparme un día a esta feria independiente de productos hechos a mano en su ya quinta edición. Pero antes de relatar lo que fue nuestra visita al festivalet un poco de historia.

El festivalet nació en 2009 como una iniciativa de Duduá, espacio de talleres y exposiciones en el barrio gótico de Barcelona, que muchos conoceréis por su anterior etapa de tienda en el Born. En las primeras ediciones se centraron en diseñadores handmade de Barcelona, luego han ido creciendo y acogiendo a creadores, diseñadores y artesanos,  de más allá de nuestras fronteras. Empezó en la cripta de la librería La Central del Raval de la c/Elisabets con una decena de participantes, aquí podeis ver fotos y vídeo de sus inicios y comprobar lo que ha crecido la feria en espacio, participantes y público.

La fira ha ido teniendo tanto éxito año tras año (en el 2011 la visitaron unas 8.000 personas) y ha ido creciendo tanto que tuvo que mudarse al FAD, ubicado en el antiguo convento dels Àngels, lo cual es genial por una ubicación perfecta (delante del Macba, cerca de restaurantes...) y por sus dimensiones. En la edición 2012 han habido tres espacios: uno para productos artesanos, otro para material y otro de delikatessen, además de 52 participantes ¡casi nada!  

            Posters de las ediciones anteriores

Y centrándome ya en este año este es mi resumen de lo que ha sido mi primera experiencia festivaletera. El festivalet me parece el evento ideal para un montón de cosas:

Comprobar lo bonito que es todo en vivo y en directo, 
que no te lo cuenten otros por la red!  
 

Conocer en persona los creadores a los que adoro, a los que sigo religiosamente en sus blogs, redes sociales, RSS y comprobar lo simpatiquísimos que son.   


Probarme todo aquello que comprando online no puedes (collares, diademas, pendientes...) y acertar 100% en la compra.  Knitaluvv que además es quien está detrás de Meublé 

  
 La ilusión de encontrarme a quien ya conocía y ver en directo sus nuevas creaciones o que la familia crece y ya se llevan al bebé a la feria.  


Poder oler en vivo los jabones y velas de Olivia Jabones de cuidado y elegir con nariz (aunque cueste media hora de reloj oliendo cada producto una y otra vez).
 

Quedarme con las ganas de comprar muchas más pequeñas joyas.




Encontrarme con la mejor representación mallorquina, los amigos más creativos y dinamizadores culturales Miquel y Tina de Sr. Ferrer.

 
Quedarme con las ganas de comprar mucho material, pero que ya no cabía en la maleta.

    
Ver a algunas stars del mundillo y no presentarme por timidez.


     
 Y muchas más cosas más como:
  • descubrir una nueva revista para manos inquietas veoveo magazine
  • comprar nuevo material para tus proyectos Vostok printing shop y All washi tape  
  • descubrir nuevas tiendas y lo simpática que es la gente del mundo handmade 
  • comprar regalitos de Navidad a tus amigos y pareja
  • comer unos deliciosos Lukumas
  • hacer un break en la terraza de la Cosmo pop-up store
  • reencontrarme con las chicas de #bodasdecuentoschool, Los planes de Sophie y los chicos de People producciones
  • participar en el magnífico sorteo de una máquina de coser Alfa
  • coger ideas para hacer tus propios proyectos handmade al volver a casita
  • posar en el photocall
  • ver gente muy handmade stylish 
  • hacer muchas más fotos 
  • hablar con más diseñadores
  • probar las chuches de Mamà Pot
  • quedarme sin poder comprar las deliciosas mostazas de la simpatiquísima La Ballena Elena por no facturar maleta
  • quedarme sin poder saludar a Paula de Olivia Jabones de Cuidado
  • irme con encuentros pendientes que se quedan para la próxima...

Estas fueron mis compritas, que además fueron el regalo de Navidad más guay de la historia, un vale (homemade y handmade) para poder gastar íntegramente en el festivalet. El año que viene pediré lo mismo ¡y a los astros también!


                             
Kit de carvado de sellos y estampación de Vostok Printing Shop, pendientes de Corazón de galleta, washi tapes de All washi tape, diadema turbante de Knittaluv, vela aromática Ophelia de Olivia Jabones de cuidado, bingocalendarios de Sr. Ferrer
 
                           ¿Habéis estado en la edición del festivalet 2012? ¿Y en otras anteriores? 

¿Cuáles han sido vuestros creativos preferidos?